El 5 de noviembre ocurrió un grave accidente laboral en la planta de acero inoxidable de POSCO en Pohang, Corea del Sur. Trabajadores subcontratados inhalaron gases tóxicos, posiblemente ácido fluorhídrico o nítrico, provocando un muerto y tres heridos.
La fuga se debió a la caída de una tubería. El gobierno y la policía iniciaron una investigación, mientras los sindicatos critican la falta de seguridad en las operaciones subcontratadas.
La planta, con una capacidad anual de más de 2 millones de toneladas, ha sido obligada a suspender totalmente sus operaciones. Como uno de los principales productores mundiales de acero inoxidable, el cierre podría afectar el suministro de aceros inoxidables de alta gama y provocar volatilidad en los precios internacionales